Solo he leído “Primavera con una esquina Rota” y entretanto inspira en la turbia realidad de un país como México, sangrado por personajes endebles pero corruptos. Y que a consecuencia su estadía en el poder no es más que alimentada por la debilidad de una sociedad que basa su andar en las “chances” de unos damos a otros. A donde iremos a parar si no a la mismisima ruptura; a los malos tratos entre sociedad y gobierno. Ya no está sociedad mediatica si no la que más y que hambre tiene. ¿A caso no sirve tantas y tantas palabras como las de este autor para entender que no son buenas las esquinas rotas?. Bueno si sirve pero así como así es tanto que no leemos que a fin de cuentas habra mas que exilios para después.
Suaves y tiernas la palabras que emanan como los pétalos de una flor.
Y que en primavera surgen como el amanecer después de la noche mas oscura y fría.
Encuentran los sentidos estás y los transforman en perfume para el alma, para el espiritú y aunque no existan se escuchan y viven.
Impulsan a tergiversar la debilidad en valentía aún con tanto en contra.



